Pequeño espacio de reflexiones de una chica del montón. Mi vida es almodovariana ¿Y la tuya? Echa unas risas conmigo y llora si quieres también pero sobretodo nunca olvides ser Tú.
sábado, 29 de septiembre de 2018
Segunda razón
Y es que Valeria tenía una tarea pendiente.
Aprender.
Aprender dónde está la delgada línea entre sostener una mano y amarrar un alma.
Entender que una compañía no significa no sentirse solo, que los besos nunca fueron contratos y que los regalos nunca deberían ser promesas.
Aprender a aceptar tus derrotas y abrir bien los ojos, porque la vida te va a joder y va a esperar ese puto milisegundo de debilidad para hacerlo.
Así que aprende, aprende a construir tus propios caminos porque resulta que al futuro también le gusta quedarse a medias.
Que si es mucho porque es mucho y si es poco porque es poco, y así con todo, hasta con el sol; que si te acercas mucho te quemas.
No todo tiene explicación, no todo es justo, ni todo tiene respuesta.
Que dejes de pensar que las historias empiezan con un “Érase una vez” y acaban con un “Felices para siempre”; porque hay muchas historias que acaban con un “adiós” y si las vuelves a leer sabes que te van a doler como el primer día.
Aprende a ser feliz con los que si están, con los que saben cuidarte, con aquellos que un día se decidieron a ir con todo, sin miedo a perderlo.
Baila bajo la lluvia en vez de esperar a que llegue la tormenta que el ojo del huracán nunca fue divertido.
Palabra de Chica del Primero.
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